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LAS TERTULIAS DE OVIEDÍN.COM:
LA BÚSQUEDA DE UN MODELO DE GESTIÓN
PARA EL R. OVIEDO
Lo
que está ocurriendo alrededor del Real Oviedo en los últimos años ha hecho que
surja una afición comprometida que ha superado el estereotipo del hincha que
acude cada dos semanas al campo a aplaudir o a protestar, en función del
caprichoso balón. Sobre el comportamiento que ha tenido la afición oviedista
ante la más grave crisis sufrida por la entidad en sus ya casi ochenta años de
existencia se ha escrito y dicho casi todo.
Nadie pone en
duda que la supervivencia -poco menos que milagrosa- de una entidad, no sólo
condenada a desaparecer por las circunstancias y por los intereses
inconfesables de diversos estamentos, sino enterrada en vida por uno de los más
poderosos como es el político del equipo de gobierno municipal, se ha basado en
la reacción popular de aquellos para los que se estaba atentando contra un
sentimiento, no contra una sociedad, por muchas connotaciones especiales que
tenga por afectar a un mundo tan peculiar como el del deporte en general y del
fútbol en particular. Puede discutirse sobre el porcentaje que ha supuesto esa
reacción en la consecución del objetivo final o sobre si fue suficiente por sí
sola o no. Pero nadie niega que ha sido muy alto y que resultó indispensable.
Como
parte de esa afición que sorprendió con su actitud a propios y extraños, no
sólo en nuestro país, sino más allá de nuestras fronteras, manifestándose en la
calle, retirando unos abonos para presenciar una actividad cuya celebración
estaba en el aire, desempeñando altruistamente todo tipo de labores (desde
hacer de comerciales buscando recaudar recursos económicos hasta quitar la
nieve del campo para permitir la celebración de un encuentro, por citar alguna)
y, en general, escribiendo una página en la historia del fútbol sin
precedentes, como coinciden en afirmar todos los que tienen experiencia en este
mundillo, una vez superada la que parecía la amenaza más inquietante, la Peña
Azul Oviedín.com se ha propuesto dar un paso más.
Una
peña surgida en medio de unas condiciones tan adversas y con el único objetivo
de contribuir en la medida de lo posible a que se alcanzase un fin que se
antojaba casi utópico, ante los últimos acontecimientos que han supuesto un
cambio radical en la situación de la entidad, no podía resignarse y aceptar sin
más que toda esa lucha terminase siendo poco menos que infructuosa.
Y
como las reglas del juego, gusten o no, son las que son y es impensable la vía
del desembolso económico que, supuestamente, sería preciso para que se produzca
el giro que necesita la entidad para no repetir los errores del pasado que
condujeron a tan lamentable situación, nacen las Tertulias del Oviedín.com con la pretensión de analizar la
situación, debatir y buscar una vía de escape a lo que parece un callejón sin
salida. La búsqueda de una alternativa que permita lograr un consenso entre
todas las partes implicadas en el problema que permita que no se dilapide todo
lo conseguido hasta ahora es el fin que tienen estas tertulias iniciadas en
enero de 2006 y que pretenden tener una periodicidad mensual. El lugar: la Sala
de Cámara del Auditorio-Palacio de Congresos Príncipe Felipe.
Eso
que tanto se repite últimamente sobre la conveniencia de que todos remen en la
misma dirección como única forma de que el futuro del Real Oviedo pueda ser
halagüeño, es compartido al 100% por todos. Lo que esta afición no puede
aceptar es que el rumbo sea marcado por los mismos que han demostrado
sobradamente no estar capacitados para llevar el timón. Al menos, para que esa
nave lleve el rumbo más beneficioso para la entidad, puede que sí para los
intereses particulares del capitán.
Y
debe afrontarse sin más dilaciones, antes de que la provocadora forma de actuar
que tiene el dueño de las acciones de la discordia provoque que una afición que
está cansada de recibir tantos y tan continuos ataques, tire la toalla
definitivamente (algo tan insólito como es que un equipo que asciende de
categoría vea como disminuye su respaldo social es un síntoma evidente). Y es
que sólo como provocador puede calificarse la actitud de quien, estando legitimado
para obrar como estime más conveniente para sus intereses (por muy ayuna de
interpretación conforme a la situación real de las cosas que nos puedan parecer
ciertas determinaciones judiciales), toma decisiones como la de atribuir
formalmente la condición de máximo accionista a quien no tiene, y no parece
querer tener, la menor relación con el club.
Todos
juntos, sí. Instituciones locales y regionales, empresariado, afición, medios
de comunicación… Con voluntad y compromisos serios, el objetivo de alcanzar ese
modelo estamos convencidos de que es posible, aunque resulte muy dificultoso.
La previa consecución de algo que se pregonaba condenado al fracaso nos anima a
intentar este nuevo reto.
Peña azul Oviedín.com (15/02/2006)
(Descarga en PDF)
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